sábado, 12 de septiembre de 2020

Algún Día Este dolor te será útil

 Encontré este libro mientras leía una entrevista (podéis leerla aquí) de una de mis autoras favoritas: Maggie Stiefvater. En una de las preguntas sobre la riqueza de los personajes la autora recomienda este libro. Recuerdo que me llegó en un momento en el que sentía que mis personajes de los libros no estaban completamente definidos. Aunque me lo leí porque no me terminé de creer la sensación que tuvo Maggie Stiefvater al leer ese libro. Básicamente dice que se quedó con la extraña sensación de echar de menos al protagonista.

No me lo creí, hasta que me leí el libro.




Reseña del libro Algún día este dolor será útil

James Sveck, el narrador de esta novela, es un adolescente inteligente y
precoz, ha terminado el colegio y durante el verano trabaja en la galería de
arte que su madre tiene en Manhattan y en la que casi nunca entra nadie. Pese a haber sido admitido en la prestigiosa Universidad de Brown no está seguro de querer ir; lo que de verdad le gustaría es comprarse una casa en el campo y pasarse el día leyendo, sin ser molestado; detesta relacionarse con gente de su edad, a la que evita y con la que piensa que no tiene nada en común. La narración de James nos ofrece una sarcástica y divertida mirada sobre su confusa vida, sobre cómo su desestructurada familia y su psiquiatra tratan en vano de ayudarle, o sobre cómo intenta, torpemente, aclararse y salir de su aislamiento.

Es un libro que carece de trama por completo, se centra en la vida de James. No te engancha porque haya un misterio por resolver o haya un problema concreto. En cambio, lo realmente interesante aquí son los pensamientos de James y la forma que tiene de ver el mundo. Lo cierto es que me gusta cómo el autor crea a los personajes,todos tienen un impacto positivo o negativo (según la perspectiva de James) mientras lo lees.

Ningún personaje me ha dejado completamente indiferente, pasando por los padres de James que, sinceramente me han puesto muy nerviosa (en especial el padre, al que no he soportado), la hermana de James que aporta un toque divertido y animado a la historia. Cada personaje nos muestra una faceta de James que desconocemos. Mi favorita sin duda ha sido la abuela, me han encantado sus conversaciones y sobre todo la forma que tiene de interactuar con James. Y, en especial los diálogos con psiquiatra Adler, me han resultado muy graciosos al mismo tiempo que instructivos, me hacían reflexionar y me mostraban la forma de pensar de James con mucha claridad (creo que más que con otros personajes, a excepción de la abuela). Eran  conversaciones absurdas a la vez que divertidas.

-Veamos, yo no he afirmado que la gente de mi edad sea aburrida. La cuestión es que yo los encuentro aburridos.

-¿Y te sientes cómodo haciendo esa distinción?

-Pues sí. No quiero mandarlos a la cámara de gas, ni lincharlos. Simplemente no deseo ir a la universidad con ellos.

-Comprendo.

-Ya sé que no debería comentar lo que usted dice, pero agradecería que dejara de decir: «comprendo».

[...]

-¿Entonces por qué no quieres que lo diga?

-No lo sé. Creo que eso no significa de veras que me comprende. O tal vez signifique que me comprende, pero no solo eso. Significa que me comprende pero no lo aprueba- Comporta un juicio y me parece que es un juicio desfavorable.

Conversación entre Adlar y James cuando ella le pregunta por qué no quiere ir a la universidad.

Es el principal problema que nos plantean en la novela, junto con lo que le ocurre en Washington mientras asiste a un seminario. Los padres están preocupados por el hecho de que James no quiera ir a la universidad, además (como dice en la sinopsis) el único objetivo de James es comprarse una casa en el campo y pasarse el día leyendo. 

Podríamos decir que la novela tiene dos tipos de narrativa: una rápida formada por diálogos y otra más lenta que lo forman las reflexiones del protagonista. Es un libro que me leí en dos días, aunque es cierto que había veces que dejaba de leer para reflexionar sobre lo que había dicho James. Esa forma de hacerme pensar, de ver las cosas en las que estaba o no de acuerdo con el protagonista me gustaba. Como una especie de debate interno entre el personaje y yo.

Sin embargo, con lo que me quedo del libro (tal y como dice Maggie Stiefvater) es el final. Cuando entendí el título del libro, justo en la última página, en el último párrafo. Recuerdo que cerré el libro y me quedé con esa sensación de vacío que te hace preguntarte: «¿Y ahora qué?»

Recomiendo el libro, primero a todos aquellos escritores que quieran un ejemplo de un personaje bien definido. Después, a todos aquellos que estén buscando un libro de lectura fácil, entretenida pero sin una trama definida y compleja. Un libro que te va a hacer reflexionar y ver las cosas desde otra perspectiva.

No hay comentarios:

Publicar un comentario