domingo, 31 de octubre de 2021

Aquel último Verano

 Después de tirarme todo un verano sin parar de leer, libro tras libro pendiente, al empezar el curso tuve un bloqueo del lector importante. Nunca había tenido un bloqueo que durara tanto. Veía los libros en novedades y ninguno me llamaba la atención.

Finalmente buscando en blogs de libros y en Instagram decidí darle un voto de confianza a esta historia de amor. No soy muy fan de las historias de amor, normalmente me aburren o los clichés me echan para atrás. No sé por qué elegí este libro, quizás por la portada de un chispeante azul o quizás por la original sinopsis. El caso es que me ha encantado para ser un libro romántico.

Es muy divertido y ameno, ideal para leerlo en la playa (no descarto el año que viene releerlo allí).

Os invito a conocer a Priscila y a Alex.



Alex y Priscila se conocieron un verano de color verde y de canciones de los 90, cuando solo tenían ocho y cinco años, él llegó de Londres y se mudó a la casa de enfrente.

Alex y Priscila se dieron su primer beso dos veranos más tarde, flotando en esas aguas que eran parte de su historia.

Alex y Priscila se besaron de verdad cinco veranos después en un juego de la botella y con la noche de San Juan como telón de fondo.

Alex y Priscila vivieron juntos muchísimas aventuras más.

Para ella, Alex era el vecino que le enseñó a contar números y a poner colores a los veranos.

Para él, Priscila era el ángel con zapatos de pompones y lazos extravagantes, la chica ingeniosa y la Reina del Desierto.

Pero entonces sucedió aquello y Priscila huyó al otro lado del océano.

Cuatro años después, Priscila regresa a su pueblo natal para asistir a la boda de uno de sus hermanos.

Regresa a su amado Mediterráneo, al sol y al agua, pero también a… Alex.

Alex, que no quiere saber nada de ella.

Alex, cuyos ojos solo reflejan resentimiento y hostilidad.

Alex, que continúa siendo su marido.

¿Qué fue lo que ocurrió aquel último verano?


Una de las cosas por las que el libro me atrapó en seguida es que la autora consigue trasmitirte esa familiaridad que hay en los pueblos, esa sensación de estar en un sitio en el que todos se conocen, donde van a tomar las cosas al bar de siempre. Esa sensación de estar en un sitio que conoces como la palma de tu mano a pesar de que has estado un tiempo fuera. Eso es lo que le pasa a Priscila.

No había leído un libro nunca de Susana Herrero pero merece totalmente la pena, de hecho no descarto en un futuro leer algún otro libro suyo. La autora crea situaciones propias de una familia con muchos hermanos como son los Cabana: River, Marcos, Hugo, Adrián y Priscila (en orden de mayor a menor) cada uno con una personalidad distinta y una lucha interna. A pesar de todos los dramas, me he divertido muchísimo con las conversaciones entre ellos. Creo que el punto fuerte de este libro son los diálogos.

En cuanto a las descripciones, aunque no soy muy fan de ellas, si que me ha faltado en algún momento algo un poco más explicativo, para imaginarme algo mejor las situaciones o los personajes, pero por lo demás el estilo de la autora es muy ameno y fresco.

Los personajes que nos presentan son principalmente el clan Cabana, el mejor amigo de Priscila (Jaime) y Alex. 

Priscila como protagonista me ha encantado, tiene una personalidad contagiosa y muy alegre. Si que es verdad que en dos o tres ocasiones del libro me ha puesto muy nerviosa, pero esa actitud formaba parte de su forma de ser. Al principio nos narra como llega al pueblo y nos vamos introduciendo en su vida poco a poco, pero después vemos a una Priscila mucho más espontánea y familiar. 

Los hermanos de Priscila son geniales, creo que el mejor que me ha caído ha sido Marcos, aunque River le sigue muy de cerca. Lo más divertido son las conversaciones por el chat de la familia que tienen entre ellos. El personaje de Jaime, el mejor amigo de Priscila no me ha dicho mucho, es necesario para la historia y ayuda a Priscila pero ha sido el que más igual me ha dado, por así decirlo.

Por último tenemos a Alex, cuya evolución a lo largo del libro me ha encantado. Tiene un cambio más sutil que el de Priscila (creo que por eso me ha gustado más). Al principio solo vemos un personaje resentido por la marcha de su mujer (Priscila) pero conforme avanza la historia vamos descubriendo al verdadero Alex y...he de decirlo: enamora.

Los capítulos del libro se dividen en dos, unos que nos muestran la historia actual y otros que nos muestran el pasado de ambos (se van alternando). No suelo ser muy fan de los flashback, ya que suelen entorpecer la  historia principal, pero en este caso se me han hecho muy amenos e interesantes.

En resumen, Susana Herrero nos sorprende con un libro corto y divertido que se lee en dos días, que vais a disfrutar seguro. Ideal para aquellos que aman el mar y las buenas  historias de am

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario