miércoles, 10 de agosto de 2022

Saga Almas Oscuras: Sacrificio (Libro 3)

Terminamos con la trilogía de María Martínez. 

En su conjunto me ha parecido una saga que prometía mucho, con una idea bastante original pero que al final no me ha gustado nada. Vamos con la sinopsis del libro y os expongo los motivos por los que finalmente esta saga me ha decepcionado.



La profecía se ha cumplido y la maldición que condenaba a los vampiros a las sombras ha desaparecido. Los renegados comienzan a tomar las calles y los humanos son sus presas. Los Cazadores liderados por William y los Guerreros bajo el mando de Daniel deberán unir sus fuerzas y hacerles frente. Sin embargo, un peligro mayor les acecha. La tregua entre los ángeles ha terminado y no tardarán en declararse la guerra. Una alianza. Un ritual. Un sacrificio.  La distancia entre el cielo y el infierno jamás ha sido tan corta.


La trama de la historia, con la inclusión de los nefilim y la de los arcángeles prometía ser un giro argumental muy bueno. Sin embargo, en mi opinión ha acabado siendo un giro argumental algo forzado con muchas escenas inverosímiles.

Uno de los principales problemas de tratar con seres inmortales y super poderosos como los arcángeles es que a veces los humanizamos. Es decir, que a la hora de escribir actúan como lo haría un humano y no un ser inmortal, (es uno de los principales problemas con los que me encuentro yo al escribir este tipo de personajes). No termino de entender por qué todos los arcángeles contra Lucifer no pueden vencerlo y necesitan la ayuda de Will y Adrien. De ahí que me parezca una trama forzada, ya que me parece que la autora obliga a que los arcángeles los necesiten.

No obstante lo que menos me ha gustado del libro y lo que ha hecho que me costara mucho terminármelo ha sido el arco de los protagonistas. La relacción de Kate y William vuelve a un punto muerto. Eso es otra cosa que no he entendido, se supone que todos esos problemas, de falta de confianza, mentirse el uno al otro...se resuelven en el segundo libro, ¿por qué vuelven a aparecer aquí?

Otra vez, me parece que la autora fuerza las peleas entre los protagonistas. No solo eso, sino que vemos a una Kate muy celosa e insegura, cosa que en un principio podría no estar mal, pero después de leer las mismas peleas en el segundo, la situación cansa. Además de que en muchas ocasiones no tiene ningún tipo de sentido cómo actúan el uno con el otro (o al menos eso me ha parecido a mí). William vuelve a ocultarle cosas a Kate, vale, sí, pero no entiendo por qué, ¿para protegerla? Volvemos a un clásico argumento que en este libro no tiene mucho sentido.

Así pues, a pesar de los dos primeros libros, es una saga que no recomiendo si no quieres llevarte una gran decepción. Lo que prometía ser una saga original e innovadora, ha acabado siendo algo muy cliché y forzado.

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