lunes, 23 de octubre de 2023

Un Mal Comienzo

A pesar de que no tengo esa "obligación" de terminarme un libro cuando no me está gustando. Los suelo termina por el simple hecho de poder formarme un opinión completa al respecto. Como escritora se el esfuerzo que conlleva ponerte a escribir un libro y publicarlo.

Hay historias que son para mí e historias que no. No digo que sea un mal libro, pero no he podido terminarlo. Es una cosa que no me pasaba en años (el no poder terminarme el libro).

Vi muy buenas reseñas de él en Instagram, muchas diciendo que era un libro lleno de sentido del humor (para reírte a carcajadas) y que la portada realmente engañaba (la portada es horrible). Pero como me apetecía algún libro así romántico que fuera ameno y divertido decidí empezarlo.

Es de estos libros que quizás yo no hubiera elegido de no ser por las reseñas. Os explico después de la sinopsis por qué no me ha gustado el libro.


Reseña de Un Mal Comienzo

«¿Cómo os conocisteis?».

Es la pregunta que se hace a todas las parejas. Y la respuesta suele ser una historia maravillosa en la que se ven alcanzados de alguna forma por la flecha de Cupido.

Digamos que la manera en que yo conocí a mi media naranja no es tan estupenda…, sino un poco diferente. Me encontraba paseando por un barrio rico de Beverly Hills, fantaseando con la idea de encontrar a un hombre que me permitiera hacerme pasar por su novia, ya sabéis, para poner celosa a mi ex mejor amiga y exjefa, que acababa de despedirme.

Él, por su parte, doblaba la esquina, furioso, cual ogro "un ogro muy guapo", murmurando por lo bajo algo sobre un acuerdo comercial que le había salido mal y sobre cómo se las iba a arreglar para solucionarlo.

Y fue entonces cuando literalmente nos chocamos.

No hubo chispas.

Ni siquiera una pizca de atracción.

Pero lo siguiente que supe fue que me estaba invitando a nachos con guacamole mientras me explicaba todos sus problemas, lo que le llevó a hacerme una proposición: quería que yo fuera su Vivian Ward —ya sabéis, la chica de Pretty Woman—, salvo en la faceta más «juguetona».

Estamos hablando de vivir juntos en una mansión, de salir a cenar con otras parejas y fingir que estábamos enamorados… y comprometidos. ¿Os lo podéis imaginar?

Una auténtica locura.

Pero es el tipo de locura que hace la gente cuando está desesperada. Y yo lo estaba. Así que accedí.

Solo cometí un error, un error enorme: terminé enamorándome…

Creo en los clichés bien llevados. Eso no quita que si en algún momentos los personajes se conocen "chocando" ponga los ojos en blanco. Los clichés como este tan extendido los tienes que saber hacer muy bien para que resulten creíbles, explicarle al lector por qué los personajes se conocen así y no de otra forma. Si es solo por meter el cliché e aras de la novela romántica o si realmente la historia te pedía que se conocieran así. En este caso me ha parecido muy forzado (demasiado) y muy patético. Hubiera sido mejor si los protagonistas se conocieran de otra forma, incluso chocando entre ellos en cualquier otro sitio.

Hay dos razones principales por las que he dejado de leer el libro.

La primera es por el sentido del humor del que presumen en las reseñas. No entiendo por qué todas las bromas o ironías (cómo queráis llamarlo) hacían referencias al sexo o a algún desnudo. ¿Qué clase de madre le dice a su hija que quiere que se independice porque quiere ir desnuda por la casa? No solo eso, si no que la madre tiene una pareja (no me acuerdo ahora mismo del nombre) y le hace bromas sobre ir desnudos los dos cuando ella no esté. No me ha parecido gracioso. Tu hija acaba de terminar un máster, está en un trabajo con una amiga que es muy tóxica y la hace sentir fracasada y tu único objetivo es que se vaya para que tú puedas ir desnuda.

Bien. Pues la hija (nuestra protagonista) es peor. Había escenas "sexuales" bastante desagradables que metía la autora. Como cuando vas a una clase de preparación para el parto y la profesora como ejercicio (sí, durante la clase) les dice que piensen en el día en el que concibieron al bebé para "conectar más". No sé si a alguien le resultaría extremadamente divertido esa escena llena de incomodidad por parte de los protagonistas pero yo estaba deseando que se acabara el capítulo. Y me ha pasado con otras escenas más que dices: ¿Por qué? ¿Qué necesidad hay? Realmente creo que se puede meter humor sin hacer ninguna referencia sexual o sin decir la palabra "vibrador" cada dos páginas. 

Si le quitas toda la tensión sexual (muy mal hecha) y el sexo a ambos protagonistas, se quedan sin diálogos y sin relación prácticamente. (También es muy probable que nos quedemos sin historia). 

El segundo motivo ha sido la protagonista. Era demasiado tonta e insoportable. Hacía cosas que no son nada coherente y acababa en situaciones que se las buscaba. A pulso. Aunque luego alguien la salvara o la acabaran perdonando por lo que hacía. La mitad de las veces tenía la mentalidad de una niña pequeña consentida. No podía con ella.

La única con algo de sentido común y dos dedos de frente que le deja las cosas claras es su hermana. Es la más normal y creo que el único personaje que me gustaba realmente hasta donde leí.

Entiendo perfectamente que a alguien le pueda gustar el libro y este tipo de historias y humor y lo respeto completamente. Simplemente este libro no ha sido para mí.

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