Seguimos con la Saga de Geralt de Rivia. Este tercer libro me ha costado un poco más leerlo, a diferencia de los otros dos que me los leí en apenas dos días. El libro ya tiene una forma de novela con una temática clara y dejamos de ver esos contratos de Geralt que hacían de historias cortas. Uno de los principales problemas que he visto en este libro (y que explicaré más adelante) es la forma que tiene el autor de daros información, en mi opinión da demasiadas vueltas para proporcionarnos alguna pista sobre cómo va la situación en ese momento.
Vamos con la sinopsis y seguimos comentando.
En verdad os digo que se acerca el tiempo de la espada y el hacha, la época de la tormenta salvaje. Se acerca el tiempo del invierno blanco y de la luz blanca. El tiempo de la locura y el tiempo del odio, el tiempo del fin. El mundo morirá entre la escarcha y resucitará de nuevo junto con el nuevo sol. Resucitará de entre la antigua sangre, de hen Ichaer, de la semilla sembrada. De la semilla que no germina sino que estalla en llamas. ¡Así será. ¡Contemplad las señales. Qué señales sean, yo os diré: primero se derramará sobre la tierra la sangre de los Aen Seidhe, la sangre de los elfos.
A partir de ahí el libro decae bastante ya que el autor da muchas vueltas para proporcionarnos información sobre la guerra que se está preparando y la importancia de Ciri en el tema. Da demasiados saltos e incluye muchos personajes con nombres extraños que aparecen de repente y se presentan a lo largo de los diálogos. Cuesta seguir la trama principal o acordarte de quién es quien cuando lo vuelven a nombrar varias páginas después.
Lo cierto es que iba a poner una reseña bastante negativa al respecto pero entonces me leí el último capítulo. Me encantó. No sé si mereció la pena esperar tanto para llegar ahí pero realmente me reí bastante con las conversaciones entre Yennefer y Ciri.
A lo largo del libro he echado de menos a esta hechicera tan especial y sinceramente no me ha defraudado, Yennefer cada vez me cae mejor. En general los personajes no presentan mucha evolución en su carácter y se mantienen lineales, quizás en Geralt si podemos ver una pequeña evolución en cuanto a mostrar sentimientos (que, repito, supuestamente no tiene). Conocemos por fin, a los brujos como Vessemir, el mentor de Geralt y al resto que le darán un toque original a la historia (aunque realmente no son importantes). La que más cambio tiene a lo largo del libro es, por supuesto Ciri que nos muestra su carácter aventurero durante su entrenamiento de bruja y durante un segundo entrenamiento que le darán después.
Al principio las partes narradas desde la perspectiva de Ciri me resultaron algo aburridas (quizás porque echaba de menos la perspectiva de Geralt) pero curiosamente entrando ya en la segunda mitad del libro me ocurrió justo lo contrario, la parte de Geralt sigue su linea (aunque podríamos decir que decae un pelín) y las partes de Ciri se vuelven cada vez más interesantes (puede tenga algo que ver Yennefer).
En conclusión podemos decir que el libro es un poco peor que los dos primeros a pesar de eso te sigue dejando con ganas de más ya que el autor ha sabido remontarlo casi en el último momento. En cuestión de trama apenas avanza ya que siguen habiendo un montón de enigmas sin resolver que ya nos plantearon en el segundo, podríamos decir que Andrezej Sapkowski da la información con cuenta gotas.

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